JULIO/AGOSTO 2007

   


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de las Cerdas Lactantes.


Análisis de Causas de Mortalidad
Porcina
2006 en México

Maximización de la Rentabilidad a Través
de la Genética






Editorial

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Los Riesgos del Clembuterol


En días pasados, en dos charlas distintas donde estuve presente, se abordó el tema entre colegas veterinarios sobre el uso del clembuterol en nuestro país, cabe destacar que entre ellos mismos, el asombro fue mayúsculo por el uso tan frecuente y descarado por parte de algunos ganaderos en algunas regiones del país.
Comentarios vertidos en una de las pláticas, alguien indicó que los mismos productores ante el desprecio que hacen los intermediarios a los animales que no estén engordados con este fármaco, se ven “obligados” a incluirlo en el engorde del bovino, so pena de quedarse con la producción o que ésta sea castigada en el precio.
También mencionaron que el único “ganón” en esta situación, es precisamente el intermediario, ya que otro que pierde si no se le vende pronto la carne, es el tablajero o carnicero puesto que el agua que se acumula en el tejido muscular se pierde al paso de los días, y aquel corte rojo y esponjado que se logró obtener con este producto, se reduce en tamaño, y pierde su “atractivo”, sin posibilidades de venta.
También se mencionó entre la plática, que esta práctica tan común en el ganado bovino, es actualmente menos o casi nula implementada en la producción de cerdos, aunque ha tenido su aplicación en tiempos pasados.
Ante esta situación, e investigando un poco en Internet sobre este fármaco, le presentamos algunos datos encontrados sobre el mismo:
Clembuterol es un fármaco comúnmente usado en enfermedades respiratorias como descongestionante y broncodilatador. En personas que padecen de desórdenes respiratorios como asma se emplea como broncodilatador para facilitarles la respiración. Se le encuentra comúnmente como hidrocloruro de clembuterol.
Su uso en Medicina veterinaria se había establecido en el tratamiento de alergias de caballos como broncodilatador, y se usa a nivel mundial. Fue en los años 80’s cuando se demostró que utilizando clembuterol en el alimento de los animales, éstos aumentaban la masa muscular y disminuían el tejido graso, junto con aminorar la ingesta oral.
Su propiedad de ganar peso, al convertir grasa en músculos en gran proporción, hace que su empleo sea ilegal en la ganadería. Es decir es un esteroide anabolizante que hace engordar en forma artificial al ganado. Sin embargo, es con ese objetivo que se ha recrudecido el uso del clembuterol, que aumenta hasta en 20% la proteína en el músculo del animal y disminuye 16% su grasa.
Uno de los grandes problemas que se plantea cuando se utiliza esta sustancia de forma ilegal como anabolizante para conformar la masa muscular de vacuno u ovino y como agente repartidor de la grasa, es una intoxicación en el consumidor del producto. El problema surge por las elevadas cantidades administradas a los animales antes del sacrificio, de forma, que aunque parte del fármaco administrado se excreta o metaboliza, hay una cantidad muy importante que queda retenida en el organismo, especialmente en hígado (donde se encontrarán las mayores concentraciones), en músculo y en la retina de los animales tratados.
Entre los riesgos de la ingesta de carne o hígado de animales, a los que les ha sido administrado clembuterol en seres humanos, produce una sintomatología caracterizada por dolores musculares, taquicardia, temblores y dolores de cabeza que inhabilitan totalmente a los pacientes por hasta 30 días, y en casos más severos, provoca la muerte.
En México, su uso para la “engorda” de ganado, a pesar de que está plenamente prohibido, y que existe una reforma de ley que castiga hasta con 8 años de cárcel sin derecho a fianza a quien la use desde la comercialización, la puesta en engorda del ganado, cuando lleguen a rastros o carnicerías, a quién la fabrique o la comercialice, es usado con frecuencia, y a veces con abusos, sobre todo en estados del Centro del País. Sin embargo esta política resulta contradictoria, pues hay productos beta agonistas a los cuales, en algún momento, la Sagarpa les otorgó plenamente el registro, y con uso en cerdos y bovinos.
Autoridades de esta secretaría, han reconocido el uso de clembuterol en estados del centro del país, y algunos estudios de 2002 revelaron que por lo menos 20% de la producción nacional de carne había recibido algún tipo de tratamiento hormonal y/o productos beta agonistas como el clembuterol, cuyo uso indiscriminado pone en riesgo la salud de los consumidores.
Aun y que el argumento de los Ganaderos en el uso de estas sales, es el económico, no es fundamentado, y menos por la presencia de los 102 casos de personas intoxicadas por consumir carne con clembuterol registrados en marzo de este año en Aguascalientes y Zacatecas.
Según autoridades, en los últimos seis años, se han registrado cuando menos mil 357 casos de personas intoxicadas por consumir carne con esas sales.
Debido a la gravedad de la situación que puede producir en el humano el consumo de carne  contaminada con este fármaco, los productores, además de regirse mediante una ley y  normas oficiales para su uso adecuado, debería regirse por una cuestión de ética y  principios morales para alejarse de las prácticas ilegales en su afán por obtener  mayores ganancias económicas.


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